Las más de 800.000 hectáreas que forman el Oeste Ibérico componen uno de los mejores ejemplos del agrosistema del monte mediterráneo, siendo a su vez uno de los más vastos y significativos puntos calientes de biodiversidad en Europa, ya que alberga a varios ejemplos de fauna de relevancia internacional como el lince ibérico Lynx pardinus, el águila imperial Aquila Adalberti y el buitre negro Aegypius monachus.

El área es uno de los reservorios de flora vascular amenazada más importantes del mundo, dadas las características de este ecosistema compuesto principalmente por dehesas perennifolias de alcornoque Quercus suber y/o encina Quercus ilex, y también de rebollo Quercus pirenaica, fruto de la interacción secular del medio con los aprovechamientos humanos tradicionales del área, con ejemplos como el lirio del paraíso Paradisea lusitanica, Delphinium fissum subsp. sordidum, Omphalodes brassicifolia y el brezo de las turberas Erica tetralix.

La importancia de la región, ejemplificada por las 28 áreas protegidas que se encuentran en su interior: 26 pertenecientes a la Red Natura 2000 de la Unión Europea y dos espacios protegidos de ámbito nacional y autonómico: la Reserva Natural de la Sierra de Malcata, establecida para la salvaguarda del lince ibérico y el buitre negro, y el Parque Natural Las Batuecas-Sierra de Francia.